Hannibal es el tipo de hombre que no se olvida: pecho peludo, complexión atlética y un juego de pollas muy serio. A este semental español le encantan las piruletas, pero cuando está solo, prefiere manejar las suyas. En chándal, como un auténtico callejero, se baja los pantalones, se agarra su gruesa polla y se masturba duro. Sus pelotas rebotan, su mano trabaja duro, y cuando se corre, es una explosión de semen. Un hombre de verdad. Carga real. Calor real de CiteBeur.